Sin confiarse, toca rematar en París.

Mbappé, Neymar, Cavani, Verratti…. El PSG llegaba como equipo todopoderoso, líder de la Ligue 1 y con las garantías de saberse favorito ante el actual estado del Real Madrid de Zidane. Mal en Liga, eliminado por el Leganés en Copa y con la única bala de una competición donde el equipo de Chamartín se mueve como pez en el agua. Y así pasó.

En los días previos Sergio Ramos alentó a una afición que en estos momentos se transforma y lleva al equipo en volandas hacia el Bernabéu. Sólo falta que algún día levantemos entre todos ese autobús cargado de nuestros héroes y les llevemos hasta el vestuario cual procesión en Semana Santa. El equipo sintió ese calor salió desde el minuto uno con una actitud soberbia hasta que la gasolina y el PSG empezaron a erradicar ese furor inicial.

Tras un paradón con la cara de Areola en el mano a mano con Cristiano, llegó el jarro de agua fría, el gol de Rabiot. La MCN parecía desactivada hasta que combinaron los tres y dejaron al parisino solo delante de Keylor. 0-1, temblores, sudores fríos y momentos difíciles hasta que llegó el penalti, tonto pero lo es, de un perdido Lo Celso a un siempre inteligente Toni Kroos. Cristiano no falló y mandó el partido empatado al descanso.

Tras el parón el PSG se hizo con el partido y tuvo varias ocasiones para hacer el 1-2. Con un Madrid muy cansado Zidane realizó tres cambios clave y Bale, Lucas pero sobre todo Asensio desequilibraron la balanza que ya antes había inclinado Unai Emery con un cambio cagón como Simeone.

La banda izquierda con Marcelo y Asensio y Cristiano esperando cual depredador en el área hicieron el resto, 3-1 y a París con garantías y la moral por las nubes.

¡PERO OJO! Como todos los jugadores han recalcado en rueda de prensa, esto no ha acabado. Queda una vuelta durísima en París. Y queremos presentaros lo que creemos que va a pasar….

Usando el hashtag #MiApuesta y mencionando a @WilliamHillEs en Twitter, apostaremos al 2-2 con goles de Bale y Cristiano. La cuenta oficial de William Hill te responderá con una cuota personalizada de tu apuesta antes del partido para que puedas realizarla.

Serán 90 minutos de infarto pero que pueden valer unos cuartos de final y un golpe muy fuerte en la mesa de un vestuario que cree en su entrenador y que irá hasta el final en el último cartucho que nos queda esta temporada.

Share

Sobre El Autor