Seguramente, la despedida de Cristiano sea la más dura que mis jóvenes recuerdos tienen en mente. Nadie ha dado tanto al Real Madrid como el 7 en sus nueve temporadas, al menos en este nuevo siglo, y no es poco decir. Pero las despedidas, cuanto antes olvidadas, mejor. Así pues, la llegada de Julen Lopetegui supuso un punto de inflexión en lo que respecta al Real Madrid, dejando de ser un equipo enfocado a sacar la máxima rentabilidad a su jugador estrella, y convergiendo, lentamente, en lo que el nuevo técnico entiende como su plan. Un plan que lleva de una primera fase de adaptación pero que, contra todo pronóstico, se han dejado ver desde bien pronto.

¿Premisas para eso? Dos muy claras, ambas enfocadas en la misma dirección.

La primera, la presión tras pérdida. Cuanto antes se recupere el balón, menos opciones hay de transición en dirección opuesta. Ejemplo de ello, la magnífica recuperación de Marco Asensio que finalizó con el tanto -una vez más- de Gareth Bale. Esta primera, es la más importante. El factor diferencial sobre el que Julen quiere construir, y es que reemplazar las cifras goleadoras del máximo ariete de nuestra historia se antoja complicado, por no decir imposible, y es por eso que el plan, es uno bien distinto. Atacar mejor, que no más, implica defender mejor y, por ende, encajar menos, lo que nos lleva a la segunda premisa: la circulación de balón. Mucho más ligera y dinámica, con los interiores con una amplia movilidad tanto vertical como horizontal, y con un Karim Benzema enfocado en la asociación y generación de espacios. Espacios que, por cierto, aún buscan una pieza para su ocupación.

Esa figura del 9 que tanto tiempo se lleva buscando.

Son dos premisas simples en la teoría, y complejas en la práctica, pero el Real Madrid de Julen ya ha dejado pequeñas muestras de lo que es capaz. De esa continua búsqueda de dominio a través del balón, de ese protagonismo en campo contrario y de, por supuesto, ofrecer soluciones en según qué contextos. No se levantó la Supercopa, pero durante más de media hora el equipo impresionó. Ante el Getafe esa media hora se alargó hasta los sesenta minutos, y esto sólo acaba de comenzar. Es un nuevo Real Madrid, uno con un plan claro y conciso pero, a fin de cuentas, nuestro Real Madrid.

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Sobre El Autor

Del Real Madrid desde que recuerdo, que no es poco. Puedes leerme en mi cuenta de Twitter: @Manu95G