El Real Madrid recibía al Barcelona Lassa en condición de líder en el WiZink Center. El pabellón presentaba entrada completa y todo estaba servido para vivir una de las noches más emocionantes que acoge la ACB.

Los hombres del Laso empezaban el clásico muy entonados, acompañados de un increíble ambiente en las gradas, anotando desde el saque inicial. Felipe Reyes intentaba trabajar en la zona sobre Seraphin, pero no iba a obtener buen resultado ni en ataque ni en defensa. Seraphin castigaba a los blancos desde media distancia cuando quedaba liberado después de poner el bloqueo. Luka Dončić marcaba la diferencia asumiendo la responsabilidad en la fase ofensiva del partido. El joven jugador blanco acabaría el primer cuarto con diez puntos. Randolph estaba muy desacertado desde el perímetro y no lograba aportar ningún punto, tampoco en tiros de dos. El FCB Lassa se quedaba con la última jugada del cuarto pero una buena defensa del Real Madrid provocaba que los blancos se marcharan 19-18 al segundo cuarto.

Ante Tomic defendía muy duro en la zona y conseguía frenar los ataques del Madrid en la pintura, imponiéndose en su duelo particular con Tavares. El Segundo cuarto se resume en constantes alternativas en el marcador. Seraphin seguía haciendo daño repitiendo la estrategia que le había servido en el primer cuarto del encuentro, siendo el jugador blaugrana que más puntos anotaba, con trece. Doncic por su parte seguía siendo el mejor en el ataque madridista. Ayudado por la calidad de Campazzo, la joven perla blanca lograba seis puntos más para situarse como máximo anotador del encuentro en la segunda mitad con dieciseis puntos. El base del FCB Lassa Pau Ribas lograba igualar el choque anotando un triple en la última jugada de la primera mitad.

El segundo cuarto comenzaba con el pívot del Barcelona, Ante Tomić, defendiendo muy duro en la zona y consiguiendo frenar los ataques del Madrid en la pintura, mientras se imponía en su duelo particular con Tavares. Eran constantes las alternativas en el marcador durante todo el segundo cuarto. Seraphin seguía haciendo daño repitiendo la estrategia que le había servido en el primer cuarto del encuentro, siendo el jugador blaugrana que más puntos anotaba hasta ese momento, con trece. Luka Dončić seguía siendo el mejor en el ataque madridista. Ayudado por la calidad de Campazzo, la joven perla blanca lograba seis puntos más para situarse como máximo anotador del encuentro en la segunda mitad con dieciséis puntos. El base del FCB Lassa, Pau Ribas, lograba igualar el choque anotando un triple en la última jugada de la primera mitad.

Randolph empezó el tercer cuarto de la misma manera que terminó la primera mitad, mostrando su peor versión. Causeur se mostró intermitente durante todo el partido y dio una actuación gris. El Madrid pecaba de querer embellecer cada jugada y no se mostraba tan efectivo como era necesario en esa fase del partido. Fue el trabajo en el rebote ofensivo lo que permitió a los blancos seguir enganchados a la estela de su rival. Tras robar el balón en el último ataque del tercer, que estaba en posesión blaugrana, Tavares machacaba el aro para poner la guinda a una transición muy rápida que dejaba el choque igualado de nuevo (61-61).

Con todo igualado empezaba un último cuarto de infarto. Los primeros compases del cuarto mostraban dos equipos errantes de cara al aro, fruto de la tensión que respiraba el encuentro. El Real Madrid basaba sus ataques en el coraje y la determinación más que en la fluidez del aspecto ofensivo. Cuando quedaban diez segundos para llegar al final el FCB Lassa anotaba un triple que los ponía tres puntos por encima (78-81). El Madrid iba a desperdiciar el siguiente ataque y se veía obligado a hacer falta. Moerman anotaba sólo uno de los tiros y tras la canasta de Carroll al contraataque el partido se apretaba a cuatro segundos del final (80-82). Los árbitros iban a pitar una dudosa falta a Rudy Fernandez en el intento de robo. El Barcelona anotaba los dos tiros libres y el resultado marcaba un 80-84 para los visitantes.

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