Tras dominar durante más de 70 minutos el derbi de la capital, el Real Madrid dejó escapar los 3 puntos ante una de las peores versiones del Atlético de Madrid en varias temporadas. Zidane apostó por su 4-3-3 característico con la BBC en ataque y Casemiro – Kroos – Modric en el centro del campo, suficiente para dominar y controlar el encuentro sin ceder apenas ocasiones a un Atleti que salió a verlas venir. El problema, el juego entre líneas. Con Modric a un nivel bastante bajo, y Bale desaparecido en combate, Karim se encontró muy solo, y Kroos no supo verticalizar lo suficiente. A pesar de eso, el la oposición del Atleti era tan mínima, que no tuvo problemas en dominar el Madrid desde bien temprano.

La primera parte, bastante floja en cuanto a nivel, quedó matizada por un par de ocasiones de cada equipo, destacando, sin duda alguna, un balón de Cristiano que Savic saca en la línea de gol in extremis. Hasta ahí, control blanco por medio de Kroos, y una ataque volcado en el costado de Marcelo, bastante activo en faceta ofensiva. En la segunda mitad, el asunto cambiaba desde bien temprano. Más intenso el Madrid, intentando profundizar más conseguía empujar aún más al conjunto rojiblanco hasta que, tras un centro perfecto de Toni Kroos, Pepe enviaba el balón a la red. Cabezazo perfecto para superar a Oblak y para poner el 1-0 en el marcador.

Pero, con el partido controlado en todos los aspectos, la salida de Toni Kroos del campo giró las tornas. El Atleti comenzó a crecerse, a tener el balón y, sobre todo, a tenerlo en campo contrario. El Madrid, en un intento de volver a su versión más sólida de 2016, acabó viendo como tras un buen pase filtrado por Correa, Griezmann empataba el partido, y colocaba el 1-1 final.

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Sobre El Autor

Del Real Madrid desde que recuerdo, que no es poco. Puedes leerme en mi cuenta de Twitter: @Manu95G