Por Manuel Gómez (@Manu95G)

Un Madrid lamentable sucumbió ante el FC Barcelona en casa sin opciones, ni juego, ni dignidad. Ni la pitada a Piqué, ni la suplencia de Messi, ni la vuelta de la BBC evitaron la debacle blanca.

El Santiago Bernabéu no sabía lo que se le venía encima al ver el once de ‘gala’ del Real Madrid. El partido comenzaba dejando ver cuál sería claramente el devenir del partido, o al menos de la primera parte. Pese a un pequeño intento del Madrid por salir a la presión en zona alta y embotellar al conjunto culé, los de Luis Enrique solventaban con facilidad dicha presión y controlaban en todos los aspectos el partido.

Los de Rafa Benítez, que no salían a la presión pero tampoco terminaban de cerrar sus líneas, sufrían las apariciones de jugadores como Neymar, Iniesta o Sergi Roberto entre la zaga de cuatro y el doble pivote formado por Luka Modric y Toni Kroos. No tardaría más de 11 minutos en hacer fé de ello el conjunto blanco cuando Sergi Roberto recibía en esa zona y a la salida de Ramos –a destiempo- filtraba un pase para Luis Suárez que no perdonaría delante de Keylor Navas.

El Madrid no reaccionaba y el encuentro se le ponía cuesta arriba. El Barça seguía dominando con mucha facilidad y a cada robo local, recuperaba sin dificultad alguna. Ni la lesión de Mascherano en el minuto 28 pareció afectar a un Barça que seguía creciéndose.

En el minuto 39, Neymar tras un gran pase de Andrés Iniesta pondría el segundo en el marcador. Con el 0-2 se llegaría al descanso. O cambiaba radicalmente la actitud del Madrid, o la cosa solo podría ir a peor.

Eso parecía que había pensado Rafa Benítez, pues en la segunda parte el Madrid salía mucho más intenso, pero solo duraría 5 minutos la sensación de cambio. El Barça volvía a hacerse dueño del balón y el Madrid solo era capaz de correr detrás de él. En el minuto 53, tras un gran taconazo de Neymar, Iniesta fusilaría la portería de Keylor Navas y terminaría de sentenciar el encuentro.

Isco entraría por James y Messi por Rakitic, pero el guión del partido estaba escrito y no iba a ser modificado por mucho que Isco intentará echarse el equipo a su espalda.

Para el colmo, Marcelo sentía molestias y tenía que ser sustituido por Dani Carvajal, quien pese a la ausencia por lesión en los últimos encuentros mostró un mejor estado de forma en comparación con Danilo.

Ya en el 74, Luis Suárez pondría la puntilla a lo que quedará como un bochorno del equipo de Rafa Benítez.

En el minuto 84 Isco sería expulsado por una patada a Neymar y quedaría el partido listo para sentencia. Así finalizaría el partido, con un Madrid que no estuvo a la altura de las circunstancias en ningún momento.

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Sobre El Autor

Del Real Madrid desde que recuerdo, que no es poco. Puedes leerme en mi cuenta de Twitter: @Manu95G