La competición no para y como es habitual, hoy tocaba Euroliga. El Real Madrid recibía a un Khimki que estaba en lo alto de la tabla. Por su lado el Madrid luchaba por seguir siendo el único equipo invicto de la competición. Además, volvía a la cancha tras varias semanas sin poder jugar, Anthony Randolph.

El partido comenzó muy parejo, con poca actitud defensiva lo que permitió una gran anotación y un juego muy dinámico. El partido estuvo plagado de errores defensivos, pérdidas de balón que ninguno de los dos equipos supo aprovechar. Sin embargo, el Madrid pareció atragantarse la canasta (11 de 27 en tiros de 2) y el Khimki llegó a estar 12 por arriba debido a la aportación del ruso Shved. Pero, volvió a aparecer el joven Luka Doncic con jugadas aisladas que permitió al conjunto blanco volver al partido y llegar con un 39—45 al final de la segunda parte.
En la reanudación el Madrid volvió a ser fiel a si mismo durante los 3 primeros minutos, lo que le valió para dar la vuelta al luminoso(48—47). Posteriormente Jenkins consiguió frenar el efecto Doncic y anotó grandes ataques lo que el Madrid volviera a estar por detrás en el marcador. El Madrid parecía jugar a arreones, conseguían ponerse por delante y después se dejaban llevar. Al final, a pesar de los arreones, el Khimki consiguió llevarse la victoria, con un marcador final de 80—86, y postularse como uno de los candidatos al título. Por su parte el Madrid encaja la primera de rota en Euroliga, aunque todavía se mantiene en los primeros puestos de la competición europea.

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