Euroliga.

El Real Madrid consiguió hacer frente al cansancio y a las polémicas decisiones arbitrales para conseguir llevarse la victoria en el último cuarto del partido. Llull, Doncic y Carrol lideraron al equipo en un partido, en el que el resto de jugadores supieron arrimar el hombro para llevarse el triunfo y seguir líder.

El WiZink center se preparaba para vivir una nueva noche de Euroliga. El Real Madrid de baloncesto estaba obligado a ganar para mantener el liderato, porque el CSKA había hecho los deberes ganando su partido. El Real Madrid recibía al Emporio Armani Milano, un equipo que se encuentra penúltimo en la tabla, aunque esta condición no es ningún indicativo de su calidad. A los dos equipos les costaba encontrar fluidez en su juego y encadenar buenos ataques consecutivos. Llull y Ayón eran la combinación más destacable, pero los equipos se mostraban un juego poco vistoso pero efectivo. Alguna que otra genialidad, como un triple imposible de Sergio Llull con la posesión acabándose, mantenían al conjunto blanco por encima. Los chicos de Laso, mostraron pinceladas del gran juego que el equipo puede alcanzar al final del primer cuarto, acabando cuatro puntos por encima de los italianos.

Con Doncic enchufado y en la pista, comenzaba el segundo cuarto en el WiZink Arena. La joven perla madridista fue de lo más destacado al inicio del cuarto. Las defensas aportaron poco en el segundo periodo, a excepción de dos tapones espectaculares, con los que Luka castigaba al equipo rival. Con las defensas como meras espectadoras, el partido se convirtió en un constante intercambio de golpes, en el que el Real Madrid mostraba parte de su repertorio ofensivo. A pesar de ello los italianos dirigidos por Rapesa se iban tres puntos arriba al descanso (46-49).

Al Madrid le tocaba remontar, y el pabellón se llenaba de ruido para ser un jugador más sobre el parqué. El Real Madrid comenzaba haciendo daño en el poste, pero no el suficiente para adelantarse. Los visitantes se marchaban ligeramente en el marcador, pero el Real Madrid no tardaba en volver a engancharse. Gritos de Jaycee desde la grada, vaticinaban lo que iba a pasar, porque el número 20 madridista iba a ser, junto con un gran Sergio Llull, uno de los grandes protagonistas del tercer cuarto. Se sucedían las decisiones arbitrales de dudoso rigor, que lastraban los buenos minutos del conjunto de la capital, provocando que el rival consiguiera mantener la delantera en el marcador. El Real Madrid lo intentaba una y otra vez, pero los visitantes se mostraban correosos, y consiguieron llevar el partido a un terreno donde se sentían muy cómodos. Así se marchaban por encima en el marcador al último cuarto (69-73).

Todo estaba por decidir, y el Madrid no quería perder este partido. Doncic dirigía al equipo, y en la cancha se peleaba cada pelota, pero el Milano mantenía su nivel y no iba a dejar escapar la victoria fácilmente. El Real Madrid se mostraba ajeno a la polémica arbitral y desplegaba todas sus armas en el ataque. El equipo italiano empezaba a bloquearse en ataque, gracias, en su mayoría a una intensa concentración defensiva de los locales. Sergio Llull quería ser héroe de nuevo y volvía a poner al Real Madrid por delante con un triple estratosférico. El encuentro estaba tan apretado que ninguno de los conjuntos, a cuatro minutos del final, podía permitirse fallar. A dos minutos de la conclusión el partido seguía empatado. Contrataque de un solo hombre, con Luka Doncic corriendo solo por toda la pista, y que acaba con un mate del dorsal número siete, dejando al pabellón con la boca abierta, y al conjunto madridista seis puntos por encima, a apenas cuarenta segundos del final. Sergio Llull finiquitaba el partido desde la línea de tiros libres. Llull (20 puntos, 9 asistencias y 1 rebote) acababa liderando a un Real Madrid aún más líder (94-89).

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