Una nueva noche europea se presentaba en el Wizink Center con un gran partido entre el Real Madrid y el Olympiacos. Un partido en el que el tiempo fue el protagonista final y que, fue uno de los factores por los que el Real Madrid perdiese ante Olympiacos por 79-80.

Los blancos inauguraron el marcador con un triple de Trey Thompkins y dos puntos más de Doncic. Fue Printzesis quien abrió la lata por parte de los visitantes, incluso lograron ponerse arriba por 7-9 durante unos segundos hasta que Taylor y Thompkins sacaban a pasear la muñeca con dos triples.

El Olympiacos volvía a la carga de la mano de Printzesis y Milutinov quienes ponían cuatro puntos arriba a los suyos a falta de dos minutos para el cierre del primer cuarto. Ambos conjuntos intercambiaban tiros dejando un marcador de 20-21 favorable a los visitantes.

El segundo cuarto comenzaba con un par de malas defensas por parte del Real Madrid que se transformaban en puntos para los griegos. Los locales no cesaban en su empeño y se mantenían en el marcador con cinco puntos de desventaja, lo que provocaba un tiempo muerto de Pablo Laso. Strelnieks establecía la máxima diferencia del partido (+7 para Olympiacos) con 34-41 en el marcador. El pabellón se calentaba antes de la llegada del descanso por una serie de acciones polémicas que provocaban el aumento de la desventaja madridista (-8). El segundo cuarto terminaba con 39-45 en el luminoso con unos destacados Luka Doncic por parte del Madrid, y Printzesis por parte del Olympiacos.

Jaycee Carroll junto a Trey Thompkins en el partido

Fuente: realmadrid.com

Thompkins, como al inicio del partido, inauguraba el luminoso en la segunda parte, aunque Papanikolaou daba a los griegos tres puntos más. El conjunto visitante anotaba con mucha facilidad, pero Doncic daba un aviso con un triple para acercarle a los suyos a sólo dos puntos. Fue entonces cuando Tavares igualaba el encuentro a 49 cuando restaban cinco minutos del tercer cuarto. La defensa madridista mejoraba en determinados momentos, aunque dejaban espacios que el Olympiacos no perdonaba, y esto se reflejaba en el marcador, en ataque los madridistas lograban romper la zona con penetraciones fuertes y con pases que descolocaban a los del Pireo. Luka Doncic ejercía de líder para consumir la última posesión e intentar anotar, y lograba sacar la falta y anotar dos puntos, aunque Wiltjer apareció, inesperadamente, para anotar un triple bajo la defensa de Thompkins que dejaba el marcador en 62-65 a favor de los visitantes.

Llegábamos al último cuarto y el partido estaba  en su mejor momento, con un resultado más que igualado y todo por resolver en diez minutos. Causeur disparaba primero y preguntaba después para poner a los suyos por delante tras muchos minutos. Thompkins levantaba el pabellón entero con un triple soberbio, esto provocaba el encendimiento del encuentro y que el Madrid se marchase en el marcador hasta los seis puntos de diferencia.

Varias jugadas cuestionables y Printzesis provocaban un giro al encuentro y ponía a los suyos un punto arriba con un triple (73-74) a falta de cuatro minutos para el final. El partido llegaba a su fin y el marcador estaba muy parejo. Llegábamos al último minuto y el Madrid se ponía uno arriba en el marcador (78-77), Olympiacos reaccionaba de la mano de Strelnieks con dos puntos. Doncic igualaba y Strelnieks anotaba uno de dos tiros libres para poner el 79-80 en el marcador. El balón estaba en manos del Real Madrid, restaban 15 segundos para el final y Campazzo se jugaba un triple en el que recibía una falta, pero fue después de que se acabase el encuentro. El Real Madrid cae ante el Olympiacos Piraeus por 79-80 con una gran actuación de Doncic (27 puntos) y Thompkins (20 puntos) por parte de los blancos, y Printzesis (21 puntos) desde el lado de los griegos.

Causeur atendía a los medios tras el encuentro y argumentaba que “nos ha faltado muy poco para ganar este partido“. Además, añadía que estuvieron faltos de intensidad en el segundo cuarto cuando les metieron 24 puntos. Para finalizar señalaba que ahora toca centrarse en el partido del domingo ante el Iberostar Tenerife.

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