El conjunto blanco llegaba a este partido convencidos de que tendrían que darlo todo tras el jarrón de agua fría que significó la derrota en el primer encuentro de estas finales.

El quinteto madridista lo formarían Campazzo, Carroll, Tavares, Reyes y Taylor, mientras que, el conjunto de Vitoria salía con Vildoza, Timma, Janning, Poirier y Shengelia.

El balón echaba a volar y caía en manos de los blancos, que, por mediación de su capitán, Felipe Reyes, convertía la primera canasta con tiro libre adicional. Shengelia sería el encargado de anotar de tres para Baskonia. El partido cogía ritmo fácilmente. El Madrid movía su marcador de tres en tres, por lo que los visitantes se veían obligados a anotar, aunque desde la zona, con Poirier como verdugo (anotando seis de los nueve primeros puntos de su equipo).

No habían pasado ni cuatro minutos y ya nos situábamos en un 15-15 reflejando el luminoso. Un Matt Janning en estado de gracia y varios buenos ataques ponían la primera ventaja “grande” del partido, con 17-27 en el marcador. Rudy Fernández reducía la ventaja hasta los cinco. Esto provocaba una reacción de Pedro Martínez, que pedía el primer tiempo muerto.

Los visitantes volvían a poner una marcha más en el encuentro, y a falta de 1:37 los de Vitoria vencían por 22-33. Un parcial de 6-0 endosado por el Madrid dejaba un marcador al término del primer período de 28-33.

Este primer cuarto contenía récord. Los 61 puntos anotados por el Real Madrid y el Kirolbet Baskonia (28-33) representaban la mayor puntuación total en el cuarto inicial de una fina de playoffs. Esta marca bate la cosechada en 2004 entre FC Barcelona y Adecco Estudiantes.

El Real Madrid salía fuerte en el segundo cuarto, pero Marcelinho Huertas disipaba posibles dudas anotando de tres. Tras encadenar una serie de jugadas anotando, los locales conseguían ponerse por delante (41-40) con cinco minutos  del segundo cuarto ya dados.

La aparición de Causeur en el partido resultaba vital. Su comparecencia en pista hacía a los blancos más fuertes, con una mejor distribución en el juego. Felipe Reyes sacaba a pasear su veteranía y su juego en la zona para poner los 50 puntos en el marcador a falta de 1:15 minutos. El capitán se echaba el equipo a la espalda para dejar en 52 iguales el marcador al descanso.

Los blancos ponían la directa al comienzo del tercer período (63-54), completando un parcial de 11-2 con el que sacaban ventaja de siete puntos (la máxima de los locales hasta el momento). El Kirolbet Baskonia se veía obligado a pedir un nuevo tiempo muerto después del aluvión de puntos que se les había venido encima.

El Real Madrid sacaba pecho y subía la diferencia hasta los 15, con Tavares, Doncic y Campazzo dando un gran nivel. Los blancos ganaban y la afición disfrutaba. El dominio era claro, el ataque y la defensa era para los locales.

Fuente: Liga Endesa

El tercer cuarto finalizaba con un resultado de 83-65 con el que los blancos casi sentenciaban el encuentro.

Granger pondría la primera canasta del último cuarto con un triple. Del lado de los madridistas, sería Ayón el que anotase la primera cesta. Ambos conjuntos intercambiaban triples como si de un concurso se tratase, Carroll vs. Janning.

El conjunto madridista se llevaba este segundo asalto por 98-91, y tendrá que luchar en Vitoria para llevarse el ansiado trofeo de campeón.

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