La ilustre fábula del padre, el hijo y el burro mentada por el míster en aquella rueda de prensa previa al partido contra el Betis, no es sino una constante que gira en torno a la figura del técnico del Real Madrid, y detectarla no fue más que el preludio de lo que le esperaba al entrenador madrileño al frente del equipo blanco.

No sé si por la curiosidad de saber hasta dónde llegarían o por simple masoquismo, esta semana he dedicado parte de mi tiempo a contemplar cómo respondía la prensa ante la pérdida de dos puntos en el Calderón el pasado domingo. Sin ningún tipo de esfuerzo analítico, apreciaba claramente cómo un patrón se repetía: palos a Benítez. Palos de todos los colores, tipos y tamaños, apoyándose en un teórico planteamiento conservador que le impidió al equipo sacar la victoria de un campo colchonero, del que, por cierto, la anterior campaña se llevó un saco de cuatro goles. A continuación, y de manera casi instintiva, me abordó una pregunta: ¿hay algo en común entre Manuel Pellegrini, José Mourinho, Carlo Ancelotti y Rafael Benítez? Obviamente, además de que los cuatro han dirigido en algún momento de sus carreras al Real Madrid, es difícil encontrar cualquier otra similitud entre cuatro técnicos tan diferentes en lo que a modos de entrenamiento y perfiles se refiere. Probablemente, la prensa deportiva nacional sea la única capaz de haber conseguido esgrimir un argumento con tanta contundencia: ninguno vale (o ha valido) para dirigir al conjunto de Chamartín.

Como digo, esta semana (como todas las anteriores), la consigna de Benítez ante los medios ha sido la de hablar de fútbol y solamente de fútbol. Independientemente del medio, ha dejado siempre claro que se niega a alimentar polémicas. Él está para dirigir a su equipo, y no puede distraerse de su labor por entrar a contestar las nimiedades que le llegan desde el otro lado de la rueda de prensa. Incluso Rafa, rebosante de una confianza lógica, teniendo en cuenta que posee estadísticas demoledoras, ha osado hacer una auténtica temeridad: ha recomendado al periodista informarse; analizar los movimientos de determinados jugadores cuestionados, examinar el esquema con el que juega su equipo e investigar por qué el empleo de las rotaciones resulta muy positivo, considerando la larga temporada que se avecina. Les ha invitado a hacer, en definitiva, lo que un periodista deportivo debería hacer. Una auténtica locura, vaya. Y es que Benítez ha tenido que escuchar cómo la prensa le daba lecciones de lo que debería ser el Madrid (¡a un tipo de la casa, le han tratado de explicar cómo debe jugar su equipo!). Afortunadamente, para aquellos periodistas que se hubieran dado por aludidos (que lamentablemente son uno o ninguno), el Real Madrid es muy fácil de analizar. Aparece primero en las listas de los equipos que más tiran, que más goles marcan (contando en sus filas con el máximo goleador), y basta con echar un vistazo a la tabla de los goles recibidos para ver que es el que menos tantos encaja. Todo esto, obviando que actualmente aventaja en la clasificación a Barcelona y Atlético entre otros, teniendo sólo por delante a un Villarreal que le saca un punto.

Como analizar y rebatir todo lo visto, oído y leído estos últimos días sería misión imposible, voy a tomar como ejemplo las entrevistas a Benítez en la radio. Desde defensivo a cobarde, pasando por amarrategui y conservador, ha tenido que asistir atónito a una retahíla de ataques indiscriminados de presuntos profesionales que primero crean una opinión, y después, en el mejor de los casos, seleccionan aquellas estadísticas que les interesan. En mi opinión, un oyente objetivo, lo que debería hacer es alejarse de esa corriente como si de una sustancia tóxica se tratase.

Este extracto representa la tónica general. No dejan trabajar a nuestro entrenador, buscando continuamente torpedear un proyecto deportivo que no está más que comenzando. Para acabar, retomo precisamente una de las entrevistas realizadas (concretamente en “El Larguero”, de la cadena SER), en la que unos estudiantes de periodismo hicieron mejores y más interesantes preguntas que los profesionales presentes. Lamentablemente, no me encontraba entre ellos, para poder comentarle a Rafa: “Ni caso, míster”.

Rafa Benítez, durante un entrenamiento de esta semana.

@Jai1995RMCF

Jaime López de la Paz

Share

Sobre El Autor