El Real Madrid Castilla recibía al Fuenlabrada en la jornada 25. Un duelo por el cuarto puesto, que acaba con victoria blanca. 

Sin Febas y sin Valverde afrontaba el Real Madrid Castilla el derbi contra el Fuenlabrada. El filial blanco necesitaba los tres puntos para engancharse a los puestos de play off.

Con frío, lluvia y con el viento en contra comenzaba la primera parte el Castilla. El partido comenzaba de ida y vuelta, sin un dominador claro. Cuando mejor estaba el Castilla, una mano dentro del área le costaba la pena máxima. Dioni no fallaba y el Fuenlabrada se ponía por delante en el marcador. El conjunto blanco no bajaba los brazos, y se recompuso.

El asedio blanco comenzó. El Fuenlabrada solo era capaz de parar al Castilla con faltas, la mayoría no sancionadas, como vio que no funcionaba, a las faltas sumó la pérdida de tiempo. La recompensa para los blancos iba a llegar pocos minutos después, Quezada se sacaba un disparo desde fuera del área, que quitaba las telarañas a la portería defendida por Pol.

El primer filial blanco no se conformaba con el empate, no podía. La segunda parte solo tuvo un color: el blanco. El Fuenlabrada no creaba ni ocasiones, ni juego. El gol blanco no tardó en llegar, Campuzano que lo estaba buscando y buscando durante todo el partido tuvo su recompensa y adelantaba a los suyos.

El Fuenlabrada no iba a decir su última palabra y en los últimos diez minutos Luca Zidane salvaba al Castilla. Primero, aguantando un mano a mano, salvando en los últimos segundos. Una parada muy parecida a la que hizo Iker Casillas en el mundial. Después, pocos minutos después, volvía a salvar al equipo.

El Castilla supo dominar y supo sufrir. Finalmente, con los tres puntos se coloca cuarto en puestos de play off; a trece puntos del líder, el Albacete. El próximo partido será contra el Rayo Majadahonda.

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