Excesivo castigo para los de Solari, que ven como a falta de 7 jornadas para el final de la competición, el sueño del ascenso se pone muy complicado. Por su lado, el Celta B con esta victoria por 0-1 deja muy alejado al Castilla, rival directo por el ascenso, y pone toda su ilusión en esta últimas jornadas en las que todavía podrá luchar por subir. 

Se presentaba partido difícil en el Di Stéfano, con un Castilla que recibiría en esta ocasión al  primer filial del Celta de Vigo. Los blancos, que venían de empatar a cero contra el Atleti B en el derbi madrileño, necesitaban volver a sumar de tres en tres para agotar hasta el final las mínimas esperanzas que todavía quedan de ascenso. Y por su lado, el Celta B, séptimo clasificado, buscaban acabar con estas esperanzas y hacer aun mayor la brecha que les separa, matando así a uno de los rivales directos por esas primeras ansiadas cuatro plazas.

El partido, como ya es habitual en Valdebebas, comenzó con un claro dominio de la pelota por parte de los de Solari, pero que no conseguían inquietar la meta del conjunto gallego. Corrían los minutos y el Celta comenzaba desperezarse y a desplegarse algo más, lo que haría un encuentro algo más vistoso típico de los enfrentamientos entre filiales.

“Dejan adelantaría a los vigueses”

Pasados los primeros 24 minutos del encuentro, un gran pase filtrado en la frontal dejaría a Dejan solo frente a Belman. El 10 celeste, hoy con la segunda indumentaria, recortaría al meta madridista y a puerta vacía haría el primero para los del noroeste de España. Llegando al final de la primera parte, Tejero con un lanzamiento cruzado desde la frontal bien detenido por Sotres, tendría la más clara para el Castilla, que se marcharía a vestuarios con este marcador desfavorable de 0-1.

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La segunda mitad comenzaría igual que la primera, con un Castilla poseedor de la pelota, pero a diferencia de la primera con algo más de peligro. Constantes aproximaciones de los blancos sobre la portería viguesa, obligando a Sotres a realizar alguna buena estirada, pero sin llegar a tener una lo verdaderamente clara para poner el miedo en el cuerpo de los celestes, que esperaban y buscaban las contras para acabar de sentenciar el encuentro.

Solari comenzaría con los cambios en busca de ese gol que les hiciera creer, y dio entrada a uno de los goleadores del equipo como es Seoane. Óscar a base de libres directos, pondría en serios apuros al portero vigués, pero el gol no acababa de llegar, y el público hoy presente en el Di Stéfano comenzaría a impacientarse.

Finalmente, el gol no llegaría y el marcador se quedaría igual que cuando finalizó la primera parte con la victoria del conjunto gallego por 0-1, pudiéndose ser este el golpe definitivo que deje muy lejano el tan añorado ascenso que se buscaba al comienzo de la temporada.

 

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