A sabiendas de la importancia del duelo, de los más que tres puntos que había en juego en San Mamés, Zidane colocó el once que más garantías le ha dado hasta el momento a excepción, por bajas, de la presencia de Nacho. Que no quita que el central blanco cumpliera, como viene siendo costumbre, de manera notable, esta vez, además, en una batalla durísima ante Raúl García. En el otro lado, Valverde no reservó ninguna pieza, y afianzó su ataque en base una jugada marcada y remarcada: el centro hacia Aritz Aduriz y Raúl García. Pero si el partido se tornaba primordial en los duelos directos y muy físicos, la figura de Casemiro no tiene parangón. Esta vez el triángulo más prolifero del Madrid no fue el que formó con Toni Kroos y Luka Modric, sino con Sergio Ramos y Nacho, dejando en prácticamente nada el ataque local.

Y si en defensa el Madrid destacó gracias a esos tres nombres, en ataque lo hizo gracias a uno: Karim Benzema. El delantero francés volvió a mostrar su mejor versión, participativo y decisivo. Y la combinación de los dos nombres más destacados, con la mediación de Cristiano, silenció San Mamés. De Casemiro a Ronaldo, para llegar hasta Karim y que este, con muchísima sutileza, dejase el balón en la red. Pero el Bilbao iba a dar guerra, y no solo con balón. Raúl García y Aduriz mostraron su versión más marrullera para, por cualquier medio, sacar del partido al tridente antes mencionado. Lejos de ser así, la clase magistral de Casemiro quedará para el recuerdo con hasta 15 recuperaciones en la segunda parte, ¡una cada tres minutos! Aunque ni tal cifra evitó que el conjunto de Ernesto Valverde empatara mediante una jugada aérea de ambos delanteros.

La alegría, eso sí, poco les duraría pues, a los tres minutos, tras un córner botado por Kroos, Cristiano peinaría y Casemiro empujaría a la red. Y esta vez sí, tras varios meses de una versión mucho más frágil, el Madrid de Zidane mostró esa faceta suya de equipo impenetrable, dejando al Athletic sin apenas una jugada de peligro en más de 20 minutos. Con el final de temporada a la vuelta de la esquina, el Madrid carbura, aunque aún sea poco a poco.

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