Simón Escudero @ximof10

Ya tenemos aquí la semana del Clásico. En apenas unos días volveremos a ver el mejor partido del planeta. Barça contra Real Madrid. Messi contra Cristiano. Luis Enrique contra Zidane. Un partido en el que se puede decidir una Liga que ya tiene nombre y apellidos. El Barça jugará ante su gente y con el plus de regarle una victoria al reciente fallecido Johan Cruyff. El Real Madrid por su parte, se juega el prestigio y de llevar a cabo una revancha por el anterior y trágico partido en el Bernabéu.

Zidane está ante su gran escollo desde que se hiciera con las riendas del vestuario. El francés se juega más que los tres puntos, casi un título simbólico para él y para sus jugadores. Con la Liga prácticamente sentenciada solo aspiran a ganar la Champions. Salir del Camp Nou con la victoria bajo los brazos supondría un antes y un después a las aspiraciones del equipo de cara a Liga de Campeones.

Esta temporada no ha habido una estabilidad dentro y fuera del campo, con un cambio de entrenador y una plaga de lesiones no se ha podido ver a un equipo equilibrado y constante durante al menos cinco partidos. Se decidió sustituir a Rafa Benítez por Zidane pero no se ha visto una gran mejora sino pequeños matices que faltan por pulir. El técnico blanco está ante su gran oportunidad de demostrar que puede llegar a ser un gran técnico y la mejor manera para hacerlo es jugando al fútbol, así podrán conseguirlo.

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